En Hidalgo, los hongos comestibles silvestres no solo son parte de nuestra cocina tradicional, también son un tesoro biológico y cultural. Pero, ¿cómo sabemos si un hongo es agradable al paladar, si su textura es adecuada o si su aroma lo hace apetecible? aquí entra una herramienta científica fascinante: el análisis sensorial.